Desde que se separó de Eslovaquia en 1989, la República Checa ha estado presente en todas y cada una de las Eurocopas que se han disputado. Logró incluso el bronce en 2004, de la mano de Nedvěd, Koller y los jóvenes Baroš, Rosický y Čech. Esta generación ha sido la única de Chequia que ha logrado jugar un Mundial; fue en 2006.
Desde que se separó de Eslovaquia en 1989, la República Checa ha estado presente en todas y cada una de las Eurocopas que se han disputado. Logró incluso el bronce en 2004, de la mano de Nedvěd, Koller y los jóvenes Baroš, Rosický y Čech. Esta generación ha sido la única de Chequia que ha logrado jugar un Mundial; fue en 2006.